miércoles, 6 de julio de 2005

La guerra de los mundos

Bueno, hoy le toca el turno al gran mega-estreno y seguro mega-éxito del verano, la última película del Rey Midas de Hollywood: “La guerra de los mundos”.

Como buen aficionado a la ciencia ficción que es uno, tengo a la novela original de H. G. Wells poco menos que en un pedestal. Es un libro que me encanta por muchos motivos que no viene al caso ponerme a comentar ahora, así que tenía mucha desconfianza en como podía ser llevado a la pantalla grande en plan película de gran presupuesto (la versión del 53 es, simplemente, otro mundo), mas aun teniendo en cuenta las “peculiaridades” de una historia de ciencia ficción escrita en la época victoriana, que hoy en día nos pueden parecer ridículas.

Así que con esa mentalidad fui al cine… Y la verdad es que las sensaciones con las que me he quedado después de ver la película son increíblemente opuestas entre si…

Vayamos por partes…

Creo que hacer una sinopsis de la película es un poco absurdo por que todo el mundo sabrá de que va la película, por si el título en sí no fuese lo bastante obvio, así que me lo ahorro. Eso si, si alguien no ha visto la película o leído el libro, advierto que hay serios spoilers de aquí en adelante. Si no quieres enterarte de ellos, pasa directamente a los últimos párrafos, donde digo lo de: “Bueno, recapitulando”.

Bien, las primeras sensaciones de la película fueron de confirmar mis más terribles sospechas. El comienzo y la presentación de los personajes me desencajaron un poco pero era de esperar que los personajes no tuvieran mucho que ver. Pero luego… ¿Nubes? ¿Tormentas eléctricas? ¿Apagones? ¿Qué porras es todo esto? Me estaba empezando a imaginar que esto iba a ser otro Independence Day…

Y cuando me estaba temiendo lo peor… Entonces apareció, alzándose gigantesco y aterrador de entre el polvo, el primer trípode…

Y ahí fue cuando me corrí de gusto…

Y no, los orgasmos múltiples no son cosa exclusiva de las mujeres… XD

¡Eran los monstruos de la novela de Wells! ¡Modernizados y pasados a través del punto de vista hipertecnológico actual, pero eran iguales! E inmediatamente empezaron su labor de destrucción indiscriminada, usando los “rayos caloríficos”, que aunque no sean idénticos a los de Wells, recogen perfectamente la idea. Brillante la idea de hacer que “vaporice” a la gente (aunque uno podría objetar que también calentaría la ropa y la mayor parte de los tejidos son altamente inflamables). La confusión, el pánico de la gente, todo reflejado al igual que en la novela. La total indefensión ante una amenaza (como comenta el personaje de Tim Robbins, “es como una guerra de hombres contra gusanos”) a la que incluso el ejército más poderoso de la tierra es incapaz de hacer frente.

La siguiente hora tiene todo eso y te hace disfrutar como un enano, pero a partir de ahí va decayendo poco a poco (incluida la innecesariamente laaaaaaaarga escena en el sótano de la casa) hasta el final “made in Spielberg” con un par de escenitas que te dejan con ganas de partirle las piernas (y aquí es cuando empiezo a criticar la película), si no fuera por que a esas alturas estaba demasiado extasiado como para que me importase.

La primera de esas escenitas que canta bastante es en la que tiene que hacer que el “glorioso” ejercito yanki no quede como un completo y total inútil y que por lo menos pueda meter un poco de caña al final para que puedan aparecer como los héroes y tal (aunque uno podría objetar que menudos machitos están hechos, que lo único que son capaces de hacer es apalear a un enfermo y moribundo marciano, pero bueno). Escena que sobraba, pero orgullo patrio manda, ya se sabe. No podemos poner al U.S. Army recibiendo por todas partes sin que al menos devuelva alguna.

La segunda es el exageradamente exagerado “happy end”, que casi da hasta asco de lo perfecto que es. Llevan los aliens dando por culo una semana, arrasando ciudades y todo lo que pillan a su paso. El mundo esta medio destruido. La gente ha huido todo lo que ha podido de ellos y el caos reina en todas partes… Pero cuando llegan a Boston, todo esta en orden, no hay ruinas, y la familia feliz les está esperando al completo en la puerta de casa, como si no hubiese pasado nada peor que que el barrendero no se hubiese pasado a recoger las hojas caídas en la calle. Hasta el hijo perdido ha podido regresar sano y salvo a casa y les está esperando feliz (y eso que yo creo que si los dos criajos hubiesen muerto en la primera escena de la película, ganaría muchos enteros). Tan bonito que da nauseas. Pero muy Spielberg, ya se sabe.

Desde el punto de vista del libro yo no pondría demasiadas objeciones. Quizá me hubiese gustado más que la escena de la “alimentación” fuese más truculenta, acorde con el libro. Y los marcianos que no se parecen en NADA a las leves y confusas descripciones que hace Wells de ellos. En vez de jugar con el misterio, Spielberg hasta te hace primeros planos de los invasores, que encima se comportan como gilipollas.

Bueno, hasta aquí la película bastante bien. Salvo un par de cosas que cantaban mucho, yo salí completamente extasiado y entusiasmado del cine.

Ahora bien. Después de pasada la euforia inicial es cuando uno empieza a pensar fríamente en la película. Y es entonces cuando empieza a hacer aguas por todas partes.

Para empezar, si no conoces la historia (has leído el libro o visto la película del 53) el final te va a parecer patético. Y encima es que las aportaciones “originales” de este guión, lejos de “arreglar” el asunto no hacen sino empeorarlo. ¿Cómo? ¿Vienen aquí unos marcianos (o de donde sean), con una tecnología del copón y supuestamente después de estar millones de años vigilando el planeta y resulta que las palman de un catarro? ¿Cómo es posible que no se hubiesen dado cuenta de que existían las bacterias y todo eso? ¿Cómo es que no tenían preparadas vacunas o simplemente naves y trajes estancos? Vaya, esto no es una crítica a la película en si. La película TENIA que acabar así y de hecho una de las cosas que temía es que hubiesen cambiado el final para hacerlo mas creíble. Pero al espectador “ignorante” le puede matar y encima han empeorado el asunto (en la novela de Wells hasta resultaba creíble).

También es demasiado repentino. Pasan en apenas 10 segundos de estar arrasando el mundo sin nada que se interponga en su camino, a estar todos muertos. Visto y no visto. No hay nada que vaya indicando antes lo que puede estar pasando (como ocurría en la novela). Los marcianos no van notando que algo raro pasa y se comportan de manera extraña, ni los humanos lo notan. Simplemente palman. Punto. Si no conoces la historia, te tiene que quedar una sensación de “¿pero que coño es lo que ha pasado?” impresionante.

Por otro lado esta la ENORME cantidad de cosas absurdas que pasan a lo largo de la película.

Ha habido una tormenta electromagnética. Nada eléctrico funciona. No ha luz, los coches están fritos… ¿Y hay un pavo filmando con una video cámara digital? Vale, uno podría argumentar que ha venido de otra parte de la ciudad, pero no habría tenido tiempo suficiente para hacerlo.

¿Se te cae un avión encima y los restos están esparcidos en apenas 20 metros a la redonda? Es más, ha arrasado todas las casas de los alrededores, pero tu coche, aparcado a la puerta la casa (que ya no existe) ¡no ha sufrido ni un solo arañazo! Y es más, justo por medio de los restos del avión ¡hay un camino despejado de escombros por el que el coche puede pasar sin problemas! Joder, que me hagan esas cosas en una película de serie B, tiene un pase. ¿Pero en una mega-producción como esta?

¿Y la sonda alien? A parte de ser un calco de la sonda de Abyss, hasta los humanos, con nuestra mierda de tecnología, la haríamos infinitamente mejor. ¿No se les ha ocurrido poner un puto micrófono (o limpiarle la mierda, por que da la impresión de que esta medio sordo)? ¿No se les ha ocurrido que para detectar gente no hay nada como un sensor infrarrojo? ¡No me extraña que esta civilización tecnológicamente super-avanzada no pensaran en las bacterias! Parece que en lo único que piensan es en pasárselo pipa vaporizando humanos y chupándoles la sangre a los que se escapan. Que lo hagan los de “Mars Attacks”, pase, pero aquí queda bastante ridículo.

¿Y los humanos indestructibles que se caen de 50 metros de altura sobre un árbol deshojado de ramas de aspecto peligroso, apelotonados en una cesta, y ni uno sufre ni una triste magulladura?

¿Cómo coño sabían los marcianos donde iban a estar emplazadas las ciudades humanas millones de años antes de que siquiera existieran los humanos, para dejar allí escondidos los trípodes? ¿Cómo es posible que con lo que nos gusta agujerear el subsuelo de las ciudades jamás se hubiesen topado con uno de los trípodes?

Lo cierto es que la película esta repleta de detalles profundamente estúpidos de este estilo que te hacen preguntarte en que demonios estaba pensando el guionista cuando preparaba el de esta película.

Bueno, recapitulando.

¿Recomendaría yo la película? Difícil pregunta, a fe mía…

Si te gusta el libro, la recomendaría sin duda. Es bastante fiel tanto en el fondo como en las formas y puedes disfrutarla (yo lo hice y mucho) sin demasiados problemas, sobre todo viendo de manera espectacular muchos aspectos del libro. Además, como me pasó a mí, es bastante posible que no prestes atención a los detalles “chungos” de la película.

Si no conoces la historia y te centras mas en la narración de la película, sin prestar demasiada atención a los detalles, también la recomendaría. Más o menos 2/3 de la película están más que bien, en mi opinión, dejando de lado los absurdos sueltos que hay. Únicamente te puede matar el final. Pero es lo que hay y es el final que tenía que ser.

Si no conoces la historia y eres de los que se fija en los detalles… mejor te ahorras el dinero. Así no saldrás del cine con cara de idiota, la sensación de que te han tomado el pelo y las ganas de asesinar a alguien.

En fin… La verdad es que ahora mismo no recuerdo ninguna otra película que me haya dejado simultáneamente tanto con la sensación de que es fabulosa y a la vez un bodrio de lo peor. No me extraña en absoluto que la gente esté tan dividida opinando sobre esta película.

Lo mejor, como siempre, verla uno mismo y juzgar por si mismo.

Eso si, a los que les de reparo gastarse los euros en el cine, siempre le quedaran los screeners (o esperar al DVD).

5 comentarios:

deadsunrise dijo...

pues justo sin conocer la historia y gustandome como me gusta sacarle fallos a las pelis me parecio fecal. Me parecio una puta mierda. El final como lo meten es una hez.

ArchEnemy dijo...

no ha estado mal... será que llevaba mucho tiempo sin ver pelis relativamente recientes, pero para la mierda que me esperaba, a mi no me disgustó. llevaba bastante tiempo acostumbrado a pensar 'dos horas perdidas a lo tonto' despues de ver una peli, pero con esta no ha sido asi.

cosas como el niñito americano llorando para que papa le deje ir con el ejército, el rollo de las granadas y ese final de 'aqui no ha pasado nada' joden la peli, eso si.

Anónimo dijo...

Eres Dios Wendi...

Psicopanadero dijo...

A mí el final me dejó con cara de gilipollas. Ya sabes: boca abierta, cabeza al frente, apertura máxima de párpados... cara de gilipollas. Es un final tan feliz que dan ganas de vomitar.
Más que la historia, que ya la conocía, más o menos (me faltaba el sorprendente final que, supongo, en el libro impacta más), lo que me gustó de esta película fue la espectacularidad de las escenas. La primera vez que sale el Trípode es espectacular. La verdad es que en esa escena me importa tres pepinos que salga el tipo con la cámara digital.
Habrá que pillar el devedé cuando salga, que seguro que el tito Spielby lo llena bastante.
PD: Ahora estoy escuchando "Stuck in the middle with you", la canción con la que el Sr. Rubio se dedica a torturar al poli en "Reservoir Dogs", y me ha recordado que se hecha en falta un poco más de esplicitud en la película. No voy a decir de sangre, porque sangre tiene bastante.

Wendigo dijo...

El final en el libro no es que "impacte mas", sino que está mucho mejor llevado. No vienen los marcianos y simplemente se mueren. Durante muchas páginas los pocos humanos que se atreven a moverse notan que pasa algo extraño, pero no saben lo que es. Los trípodes vagan sin rumbo. Se produce un momento en que tanto los terrícolas como los marcianos solamente tienen desesperación. Incluso después de que han muerto los marcianos, los humanos siguen escondidos como ratas sin atreverse a salir y sin saber que ha pasado. Wells lleva tan bien el final de la novela que incluso la "curiosa" muerte de los marcianos aumenta la sensación de indefensión y, sobre todo, de haberse salvado de puta chiripa.

Por otro lado, también hay que tener en cuenta que cuando se escribió la novela, en 1897, las bacterias se habían descubierto hacía poco mas de 50 años y las vacunas existían desde hacía apenas 12 años. Era toda una novela de ciencia ficción.